narciso
Flores

Narciso. Una flor de nuestro entorno.

Narciso. El mito.

Narciso es una de las historias de la mitología griega. En la Grecia clásica había multitud de leyendas y mitos que enlazaban dioses, semidioses, héroes y humanos por igual.

Narciso era un joven que rechazaba el amor de todas las doncellas que se acercaban a él para proponerle una relación.  Hijo del dios río Cephissus  y la ninfa Leiriope tenía una belleza legendaria y esto ocurría muy a menudo.

La ninfa eco era una de sus enamoradas. Hera la había condenado a repetir la última palabra de aquello que se le dijera (eco) y por ello no podía hablarle a Narciso de su amor.

Un día se lo encontró en el bosque y por azar consiguió estar frente a él. Pero él la rechazó y ella volvió a introducirse en la cueva en la que estaba confinada hasta que solo quedó de ella su voz.

Por su engreimiento la diosa de la venganza Némesis le condenó a su vez a enamorarse de su propia imagen reflejada en una fuente. Finalmente Narciso se arrojó a la fuente.

En el lugar donde había estado Narciso nació una preciosa flor, un narciso que es la que da nombre a nuestra flor de hoy.

Narciso. Su nombre.

Esta preciosa leyenda clásica es la que bautizó al narciso y dió nombre a esta flor.

Νάρκισσος (Narkissos) es el nombre griego origen de la actual palabra narciso. Etimológicamente está formado por la raíz narcao que significa narcótico.

Este nombre se debe al profundo aroma que desprenden algunas de sus especies más conocidas.

El hábitat del narciso.

El narciso es una flor que se extiende por zonas templadas del planeta. Originariamente en tierras de Europa, preferentemente el mediterráneo, aunque también se encuentra en países como China, en Asia central y algunas especies en Estados Unidos.

¿Cómo es un narciso?

Lo más característico del narciso es su forma. Estamos hablando de una planta que tiene forma de trompeta. En la naturaleza puede encontrarse sola o en grupo.

Florece habitualmente durante la primavera. Si la plantamos suele aparecer a los seis meses. De todas formas hay algunas especies que tienen su período de floración en otoño.

En floricultura es conocida desde tiempos remotos como demuestra la leyenda griega. Pero hay que tener en cuenta que el cultivo generalizado de muchas plantas, y esta es una de ellas, es más contemporánea.

No es hasta la segunda mitad del siglo XIX que se investiga su cultivo y se empiezan a crear híbridos con diferentes características.

Tipos de narciso.

Los científicos dividen al narciso en once especies principales.

  • El narcisos trompeta. Flor grande y solitaria.
  • Narcisos de copa grande. De flor grande que no aparece en la naturaleza porque es un híbrido creado por el hombre.
  • Narcisos de copa pequeña.
  • Narcisos con flor doble. Se caracteriza por su gran cantidad de pétalos.
  • Narcisos triandus. También híbrido tiene entre dos y seis flores en su copa.
  • Narcisos cyclamineus. Sus pétalos están girados hacia atrás.
  • Narciso jonquilla. El narciso americano.
  • Narcisos tazetta. Los hay de copa pequeña y de copa larga.
  • Narcisos poeticus. De abundante aroma y pétalos blancos y planos.
  • Narcisos silvestres. Todos aquellos que crecen de forma silvestre.
  • Narcisos de corona escondida. Reconocibles por su copa partida en dos.

El narciso y su cultivo.

Como es una flor de gran belleza su cultivo es habitual en exterior e interior. Los bulbos deben ser plantados en otoño. Rápidamente comienzan a enraizar y a emerger.

Debemos intentar que el narciso no tenga una luz excesiva pues esto no le favorece. De esta manera si lo colocamos en exterior debemos intentar que sea en una zona de semisombra. Si por el contrario lo hacemos en interior lo mejor es no hacerlo cerca de un ventanal por ejemplo.

Un consejo. Es mejor adquirir una planta ya nacida pero con el mayor número de flores no abiertas para llevarlo a nuestro hogar. De esta manera nos aseguramos una primera floración. Posteriormente se reproducirá sin problemas.

De todas formas si decidimos la plantación con los bulbos de la planta lo mejor es dejar diez metros entre cada uno de ellos. Cuando se reproduzca surgirán cantidad de plantas alrededor y no se estorbaran entre ellas.

Trasplante del narciso.

Es tras esta primera floración cuando debemos trasladar al narciso al lugar que tengamos indicado para él. Un tiesto más grande si es en interior. O a nuestro rincón escogido en el jardín de nuestra casa.

Cuando termina su floración posteriormente, alrededor del mes de mayo, se le caen las hojas. En ese momento a terminado su vida en ese año. Pero no os preocupéis. Al año siguiente florecerá nuevamente porque el bulbo continua bajo tierra.

Cuidados para el cultivo del narciso.

En este apéndice os vamos a dar algunos consejos para el mejor cuidado de esta bonita flor.

Temperatura.

La temperatura ideal está entre 15 y 17 ºC, aunque puede soportar temperaturas de hasta un grado. Esto es importante porque según el lugar de España en el que vivamos no es conveniente plantarlo.

Abono.

Debe ser abonado cuando ya ha terminado su período de floración. Allá  por mayo en la mayoría de los casos. Lo mejor es hacerlo con un fertilizante para plantas de flor que encontraremos en cualquier comercio del ramo de la jardinería o floristeria.

Hojas secas.

Aunque observemos hojas que se estén secando no debemos jamás arrancarlas. Debemos esperar a que se sequen completamente para eliminarlas.

Sin embargo con las flores de los narcisos no ocurre lo mismo. Si observamos que comienza a marchitarse y las queremos cortar no perjudicaremos a la planta.

Reproducción del narciso.

Es conveniente dejar el narciso en el lugar que hayamos decidido tras el trasplante inicial. Por un lado no es una planta que acepte de buen grado los traslados consecutivos.

Además si la dejamos en el mismo sitio se reproducirá continuamente y veremos que al año siguiente su floración será mayor y con una belleza más deslumbrante.

Las matas más grandes del narciso.

Si las matas se hacen muy grandes si que se pueden dividir y replantarlas para estimularlas y que sigan fuertes y sanas.

Debemos cortar el tallo principal por la mitad y esperar a que las hojas se sequen y mueran. Una vez que esto haya sucedido podemos proceder al traslado del narciso a otro lugar.

Esperamos haberos ayudado a descubrir una flor de nuestro entorno y que os agrade su aroma y belleza.