Historia e Historias

Muerte en la historia de occidente.

Muerte. Un concepto.

La muerte es algo ineludible para todos y cada uno de nosotros. Desde que el hombre es hombre y tiene concepción de que su vida tiene un principio y un fin se ha enfrentado a esta situación de diferentes maneras.

Como explicarlo de forma gráfica. La vida es como una caja. En un lado de ella hay un orificio de entrada, eso sería nuestro nacimiento. Es la entrada a un mundo que nos depara múltiples historias, alegrías, tristezas, personas e infinidad de situaciones.

Pero al final de esta caja imaginaria hay un orificio de salida. Este orificio de salida sería la muerte. Nosotros vamos avanzando por el interior de esa caja y poco a poco estamos cada vez más cerca del último orificio.

La muerte en occidente.

Sartre decía que la muerte es un simple hecho como también lo es el nacimiento. Occidente ha hecho cada vez más difícil la forma de afrontar la muerte. Hemos hecho de ella un tema tabú, cada vez más tabú. Pero no siempre ha sido así.

Se ha convertido en un problema existencial de primer grado. El hecho de tomar conciencia del hecho de la muerte inicia en nosotros un sentimiento de angustia que en la raza humana está cada vez más presente.

Pero vamos a ver como ha percibido el hombre la muerte a lo largo de la historia. Desde que el hombre es hombre.

La muerte en la prehistoria.

Los primeros homínidos no eran realmente conscientes del concepto de muerte. Estábamos más cerca de los animales que de las personas. El débil se queda atrás o en el peor de los casos muere. Fin

El hombre de Neanderthal.

Se puede considerar que el hombre de Neanderthal es el primero que realmente toma conciencia de la muerte y se preocupa por sus semejantes fallecidos. El grupo es como la familia y como tal se cuidan unos a otros.

El hecho de la conciencia de grupo y de la preocupación por la muerte se observa en algunos detalles que arqueólogos e historiadores han corroborado.

En los enterramientos que se han podido localizar hay cosas que llaman la atención. Por ejemplo la colocación de los cuerpos. Los cuerpos no caían de cualquier manera en el lugar elegido para enterrarlos. En muchos casos están en posición encogida. Es una posición que podríamos considerar bastante parecida a la posición fetal. Curiosos.

Otro de los detalles es el suelo sobre el que se coloca e los fallecidos. No están sobre la tierra sino sobre un lecho más suave. Lo más habitual es encontrarlos sobre piedras. Pero son piedras suaves, cantos rodados que no dañan el cadáver.

Por último en algunos de los casos los encontramos acompañados de ofrendas. Normalmente tienen que ver con la vida del difunto, por ejemplo si era algún tipo de “curandero” o líder espiritual.

No se sabe si los lugares donde encontramos cadáveres pueden ser considerados realmente cementerios. Seguramente no. Lo que parece más comprobado es que se comprendía la muerte como un sueño antes de un nuevo despertar. Eso explicaría por ejemplo los objetos de sílex encontrados junto a los cuerpos que servirían para esa nueva vida.

La muerte en el Neolítico.

Este cuidado por la forma de enterrar a sus seres queridos aumenta en el periodo Neolítico. La muerte se percibe más intensamente como un tránsito hacia otro lugar. Ya no solo encontramos objetos de sílex, sino que según el entierro hay vasijas que contuvieron comida, joyas, piezas de ajuar o muchos y diferentes objetos.

También hay que hablar de las construcciones que encontramos a lo largo y ancho del mundo en muchos casos como dólmenes y similares.

La muerte en las culturas clásicas.

Si hablamos de culturas clásicas, de grandes culturas, hemos visto en nuestro blog funerales de las tres que podemos considerar más importantes en occidente. Como no queremos que nuestro artículo se haga demasiado extenso os remito a los que os mostramos en nuestra categoria de funerales sobre Egipto, Grecia y Roma. Explican muchas cosas de sus creencias.

Sus rituales demuestran que siempre se ha tenido un  respeto absoluto por la muerte y que cada uno la trata de diferentes maneras. Lo que si que queda claro es que siempre se espera un más allá.

Pero vamos a acercarnos a nuestro entorno más cercano. A la evolución en Europa en los últimos siglos.

La muerte desde la Edad Media hasta casi nuestros días.

Existen diversas investigaciones que nos dan a entender que el concepto ha ido variando poco a poco a lo largo de la historia.

La religión cristiana ha tenido mucho que ver en esta primera evolución. Por ejemplo el hecho de morir en la cama y mirando hacia arriba es a causa de cuestiones religiosas.

Para que veais la evolución, porque vosotros no apreciareis la diferencia veamos que hacía los judíos cuya religión es más antigua. Estos para morir se giraban hacia la pared porque así lo decía el Antiguo Testamento.

¿Pero como era percibida la muerte? No era un fin. Los cristianos de hace mil años en Europa esperaban la muerte para recibir a Dios e iniciar su nueva y feliz vida.

La muerte no se escondía.

La muerte de una persona era una ceremonia pública. Cuando estaba claro que un moribundo llegaba a su fin el sacerdote acudía a su lecho de muerte. Pero allí no estaba el sacerdote solo. Allí estaban todas las personas que querían o se sentían cercanos al difunto.

Una de las cosas que más no llamarían la atención hoy en día es que este acto incluía a los niños. La muerte no era el hecho dramático que hoy en día percibimos y como tal se enseñaba a la infancia.

En España no hay que irse muy lejos en el tiempo para verlo. En la época del franquismo, en la que la religión católica estuvo muy presente, se percibía, aunque cada vez menos la muerte de esta manera.

La evolución al concepto actual de la muerte.

En algunos lugares de Europa se inicia a finales del siglo XVIII. En otros debemos ir hasta el XIX o el XX incluso.

Poco a poco la muerte se percibe como algo menos religioso y más terrenal. El hombre se aferra mucho más a la vida en la tierra. La religión va perdiendo fuerza y por tanto el más allá se ve como algo más lejano o menos real. Se pierde en cierto sentido la fe.

Este hecho conlleva que la pena por tu muerte, y sobretodo por la muerte de los demás sea cada vez más fuerte. El luto es mucho más potente y triste.

Los testamentos.

El testamento es un documento que se ha generalizado cada vez más. Pero los testamentos se han realizado a lo largo de la historia cuando se percibía la cercanía de la muerte.

La evolución de este documento refuerza lo que decimos en este artículo. Los primeros testamentos medievales y durante algunas centurias son más una reafirmación de la fe religiosa. Se trata más bien de describir todo aquello que se ha hecho en vida como buen cristiano para acceder al más allá. La transmisión de sus bienes eran menos importantes.

Pero desde el siglo XVIII comienzan los cambios en este documento. El testamento pierde poco a poco todo su sentimiento religioso. De hecho hoy en día ni se menciona en la inmensa mayoría de los casos.

El testamento se ha convertido en un documento legal que tiene como fin el reparto de los bienes materiales del difunto. De hecho hay siempre un abogado, un albacea, un procurador… Es completamente laico.

Conclusión sobre la muerte.

Así que volvemos al principio de nuestro artículo. La muerte se ha convertido en un tabú cada vez mayor, en una situación cada vez más individual y … iba a decir rechazada. No se si es tan fuerte nuestro sentimiento, pero sin duda dar el pésame nos cuesta un mundo.