Jomeini
Funerales, Historia e Historias

Jomeini. Un líder en la vida y en la muerte.

Jomeini el ayatolá.

Jomeini es uno de los líderes religiosos y políticos del Islam del siglo XX. Antes de empezar a conocer a jomeini os explicaremos que es un ayatolá. En España conocemos la figura del imán. Un imán, para que nos entendamos, es algo parecido a un párroco para los cristianos. Aquel que dirige los rezos en las mezquitas ¿Pero que es un ayatolá?

¿Qué es un ayatolá?

El término procede del Corán, ya que ayatolá es una palabra que se refiere a un grado de conocimiento del Islam. El primero que tuvo tal honor, y solo lo tuvo él durante siglos, fue el ayatolá iraquí Allamat al-Hillí.

Este ayatolá recibió el honor debido a su conocimiento de las ciencias islámicas. El siguiente en recibir el título no lo hizo hasta el siglo XVIII de la era cristiana y fue Mohammad Mehdí Bahr ol-‘Olum.

El hecho de que hubiera tan pocos demuestra lo difícil e importante de este título.

Para concluir, un ayatolá es un experto en ciencias islámicas. En estas ciencias, que estudió Jomeini, se incluye jurisprudencia, filosofía o moral.

El joven Jomeini.

Ruhollah Jomeini no nació llamándose Jomeini. En realidad cuando nació se llamó Ruhollah Hendi. Posteriormente en los años treinta se cambió el nombre como homenaje a su ciudad de nacimiento.

Esta ciudad se llama Jomein, y es una pequeña ciudad situada a unos trescientos kilómetros al sur de Teherán, la capital de Irán.

Su nacimiento se produjo el veinticuatro de septiembre de 1902 y su muerte, de la que ya hablaremos sucedió el tres de junio de 1989.

Jomeini el niño.

Si hubo un hecho que marcaría la vida de Jomeini aunque él no lo supiera fue la muerte de su padre. Su padre se llamaba Jayed Mustafá Mussavi y junto a su madre, Hajar Saghafí, tuvieron seis hijos. Ruhollah fue el último.

No están muy claras las circunstancias de la muerte del padre del imán Jomeini. Sabemos que fue asesinado, lo que no está claro es si fue en algún tipo de disputa o debido a la acción de unos bandidos.

Este hecho sucedió a los cinco meses de edad de Jomeini. De esta manera su madre y una tia fueron las responsables de criar al niño Jomeini.

La familia de Ruhollah Jomeini era profundamente religiosa. Varios de sus familiares, entre ellos su padre, habían sido imanes en diferentes mezquitas y lugares. Él seguiría la tradición familiar.

Desde los seis años, edad en la que ingresó en la escuela de su ciudad, comenzó a estudiar matemáticas, ciencias, geografía y otras materias escolares. Pero también comenzó ya a estudiar el Corán.

Otro hecho trágico en la infancia de Jomeini.

Otro hecho trágico que marcó aún más al niño Jomeini fue la muerte de su tía y de su madre. No sabemos como sucedió, pero si sabemos como le marcó. A partir de ese momento Ruhollah se volcó en el estudio del Corán y de las enseñanzas del Islam en general.

Poco a poco se fue formando hasta llegar a la convicción de que nadie debía desviarse de las enseñanzas del Islam, del verdadero Islam.

 Jomeini adolescente.

Ruhollah continuó formándose en su adolescencia y a los diecinueve años se trasladó. Se fue a la ciudad de Arak para estudiar ciencias religiosas con el líder Sheij Abdul Karim Hairi.

En 1922 volvió a trasladarse. En esta ocasión a Qom para estudiar en la escuel de Dar al Shafa. Aquí estudió diversas materias. Sus estudios incluían la Sharia o ley islámica, la Fiqh o jurisprudencia y el Irfan o filosofía.

Su mayor mentor fue Mirza Muhammad Alí Shahabadí. Persona a la que siguió y la que más le influyó.

En esta época es cuando Jomeini consolida su ideología religiosa y política. Llega a la conclusión de que ambas deben estar siempre íntimamente unidas. Por tanto los clérigos debían ya no solo interesarse por la política sino participar en ella.

Jomeini ayatolá.

Jomeini fue nombrado ayatolá, ya que sus estudios islámicos no cesaron nunca, en los años cincuenta. Los clérigos en su país natal Irán, había estado prácticamente perseguidos por el régimen del sah de Persia Mohammad Reza Pahlavi.

En 1961 murió el líder de los ayatolás iraníes Sayyed Muhammad Buruyerdi y fue Jomeini quien le sustituyó. Sus constantes críticas al régimen le llevaron al exilio en 1964. El episodio que desencadeno este episodio fue la Revolución Blanca promovida por el propio sah.

Jomeini exiliado.

Primero estuvo en Irak, hasta 1978. La mayoría de ellos los pasó en la ciudad santa de Nayaf. Pero entonces se cruzó en su camino otro líder árabe que todos conocemos.

Saddam Hussein, en esa época vicepresidente de Irak, mató a uno de los hijos de Jomeini y le obligó a abandonar el país. Aquí comienza la enemistad entre ambos personajes de la historia de Oriente Medio cuyo episodio más conocido fue la guerra que se desarrolló entre ambos países cuando los dirigían.

Jomeini se trasladó entonces a Francia, aunque no por mucho tiempo. Estuvo en Neaphle le Chateau solo cuatro meses.

Protestas en Irán.

En este tiempo las protestas en Irán eran cada vez más violentas contra el Sah. Por otro lado Jomeini era percibido como el líder espiritual y político de todo este movimiento. Se inició una verdadera revolución islámica.

El director de esta revolución, a pesar de la distancia, era Jomeini. Él pidió a su pueblo la realización de una serie de huelgas y protestas.

Finalmente, y tras el derrocamiento de Sah, Ruhollah Jomeini volvió a su país el uno de febrero de 1979. Se convirtió en líder del país e instauró un nuevo régimen.

En él el presidente era elegido cada cuatro años. Pero Jomeini se reservó el cargo Líder Supremo de Irán. Este cargo lo conservó hasta el momento de su muerte.

La muerte de Jomeini.

Jomeini gobernó como Líder Supremo teniendo una gran importancia en la política internacional. Conocidísimo es el episodio del ataque a la embajada estadounidense, que él permitió. Pero también es sobradamente conocida su guerra con Irak.

Al poco de concluir esta guerra era evidente que el ayatolá estaba enfermo. Tras once días en un hospital Jomeini murió el tres de junio de de 1989.

El funeral del ayatolá Jomeini.

Su funeral fue una historia algo caótica. Su cuerpo iba a ser enterrado en el cementerio e Behesht Zahara de Teherán. Dicho cementerio fue tomado por miles de fieles desde el día anterior para despedir al líder revolucionario.

El plan era que el cuerpo llegara en helicóptero y fuera posteriormente enterrado. Pero la concentración de semejante número de personas hacia imposible el aterrizaje del aparato.

Se realizaron múltiples llamadas a la calma desde la radio y la televisión pública llamando a la calma pero de nada sirvieron.

Finalmente al mediodía hubo de intervenir la guardia de la revolución y finalmente se hizo un hueco donde se posó el helicóptero que venía desde la explanada de Mosala, lugar donde se expuso el cuerpo de Jomeini.

Pero no acabó ahí el problema. Cuando tomo tierra y el ataúd salió una ingente cantidad de personas se abalanzaron sobre el cuerpo con el fin de tocarlo. La situación se tornó caótica.

Tal fue la presión que el cadáver del ayatolá acabó rodando por los suelos. El cadáver fue recuperado y finalmente se retrasó la ceremonia casi cinco horas.

El entierro fue transmitido en directo y se pudo ver que el cortejo fúnebre no podía casi avanzar en medio de la multitud.

Finalmente y tras disparos al aire efectuados por las fuerzas de seguridad se pudo llevar a cabo toda la ceremonia y el cuerpo consiguió ser enterrado.

Hoy en día se encuentra en un mausoleo erigido en su honor.