Duelo

El duelo por la muerte de un ser querido

El duelo: que es y sus fases

Todos hemos visto a personas cercanas que tras la muerte de un ser querido se hunden moral y físicamente. El percibir esta situación crea en la mayoría de nosotros un sentimiento de impotencia muy acentuado. Nos gustaría acercarnos a esa persona y apoyarla, decirle unas palabras, acertar con el gesto adecuado que consiga que al menos afronte con mayor entereza una situación tan delicada y dolorosa. En este blog hablamos lógicamente del duelo tras una muerte, pero este sentimiento puede producirse en otros casos traumáticos como puede ser una ruptura sentimental por ejemplo.
Tras la muerte de cualquier persona cercana o querida se inicia lo que los expertos llaman el duelo. El duelo es un periodo que se divide en diversas fases y que para cada persona puede ser diferente. Este tiempo tiene una serie de elementos comunes en todos los casos. En estos artículos pretendemos explicar que es el duelo, como actuar personalmente ante una situación de pérdida y que pueden hacer para colaborar los más cercanos a nosotros.

El duelo

Si observamos los distintos manuales, libros de autoayuda o cualquier otro material escrito u online que defina esta fase podemos encontrar múltiples definiciones de este momento. Pero básicamente describen el duelo como un proceso de crisis. Esta crisis no debemos entenderla con las connotación negativa que se le da en nuestros días. Crisis es un proceso que nos supone una serie de cambios que nos llevarán aceptar la pérdida y a reorganizar nuestra existencia.

El duelo: tiempo y acción

En esta definición hay algo que hay que resaltar por encima de todo lo demás, en el tránsito de un estado emocional a otro es imprescindible el paso del tiempo. Para unos será mayor el plazo necesario y para otros más corto, pero el duelo necesita su tiempo para poder ir evolucionando constantemente.
Otro de los elementos importantes es que se trata de un proceso activo. Una persona que pierde a alguien cercano no puede aceptar dicha pérdida simplemente esperando el paso del tiempo, debe tomar inexorablemente algún tipo de iniciativa que le lleve a continuar con su vida de manera diferente pero normal.

Fases del duelo

Vamos a intentar de una manera sencilla explicar cuales son las fases básicas por las que mayoría de nosotros pasamos a la hora del duelo para poder entender nuestros sentimientos. Existen diversas teorías y estudios que dividen este proceso de diferente manera. Nosotros hemos optado por mostrar la que nos parece más adecuada,siendo cualquiera de las otras que existen igualmente válidas para poder entender y afrontar este momento.

1. Aturdimiento:

Esta primera etapa se produce inmediatamente después del fallecimiento que nos provoca el duelo. Se trata de una etapa en que nos encontramos en un estado de shock. Respondemos de manera automática ante los hechos que suceden a nuestro alrededor. Es como si el hecho que ha sucedido no hubiera sucedido realmente. Algunos reaccionan con indiferencia y otros quedan bloqueados, sin capacidad de reacción y sin mostrar ningún sentimiento. Se necesitará seguramente a alguien que tome las decisiones más urgentes por nosotros. Es muy adecuado confiar en alguien cercano para realizar las acciones correctas.

2. Alarma y protesta e ira:

En esta segunda fase nuestro sentimiento principal es la rabia por lo que consideramos injusto. Algunas personas incluso llegan a culpar a alguien cercano de la muerte acaecida. Este sentimiento de rabia va acompañado de otro de impotencia, temor o desamparo. Nos sentimos solos debido a la pérdida sufrida y eso nos afecta incluso físicamente. Los problemas físicos pueden ser insomnio, falta de apetito o memoria y apatía general.

3. Depresión:

Nos encontramos ante la fase más impactante de todo el proceso. Aquí es cuando realmente nos damos cuenta de que esa persona que era tan importante en nuestra vida no va a volver.Ahora somos como una flor que se marchita porque la han separado de su planta. Ante semejante realidad cada persona reacciona de una manera diferente. Algunas personas ven acentuada la apatía de la fase anterior hasta llegar a una tristeza extrema. También sufren desinterés por todo lo que pasa a su alrededor y ausencia de cualquier actividad. Otras sufren el efecto contrario creyendo que es el momento de realizar cambios radicales en su vida a distintos niveles.

4. Añoranza y búsqueda:

Esta etapa es la que inicia en algunos de nosotros el proceso final de recuperación. A pesar de que se caracteriza por un recuerdo constante del ser que hemos perdido y un dolor agudo. Esta fase nos lleva finalmente a la resignación porque aceptamos la pérdida y separación del ser querido. Esto conlleva una atenuación de los efectos psíquicos y físicos que nos venían persiguiendo en las fases anteriores.

5. Recuperación, reorganización y aceptación:

Cuando llegamos a este punto poco a poco vamos adaptando y organizando nuestra vida conforme a la nueva situación en que nos encontramos. Así pues nos reincorporamos a la vida cotidiana aceptando nuestra nueva realidad con mayor tranquilidad y sosiego. Es posible que a lo largo de esta fase, que en cada persona tiene diferentes matices, volvamos a experimentar sensaciones de las anteriores fases. Estas cada vez serán más leves y cortas.
El conocimiento de estas fases nos puede ayudar sin duda a afrontarlas y superar poco a poco el aturdimiento que provoca la desaparición de ese ser que tanto significó para nosotros.

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